El método de acceso y ascenso al mundo laboral que se presenta es pura ficción y cualquier parecido con la realidad es porque ésta es muy terca y se empeña siempre en superar aquella. No está recomendada su práctica en empresas de menos de tres trabajadores por razones obvias.
Armgros Solimac, Drioni Euluc y Sarnen Tominen acaban de empezar la última fase de selección para la vacante. Una voz por teléfono los convocaba para una entrevista en grupo y un último psicotécnico.
“Está usted entre los tres últimos candidatos y nos gustaría tener una última entrevista para decidir”. Se te pone la piel de gallina. Es tu gran oportunidad. Es el puesto soñado. “Drioni” te dices “no puedes fallar” y te armas de todo lo que te hace falta.
Ha deseado matar a alguien en alguna ocasión Sí… No…
¿Te cuesta responder que no? ¡Oh, vamos! Lo tienes ensayado. Sabes bien dónde están las trampas y no vas a dejar que te cacen tan fácilmente… Bebe un poco de agua, anda. Inspira profundamente. Visualiza un globo rojo enorme, suelta el aire poco a poco…Ahora. ¿Mejor?
Siente impulsos destructivos cuando algo le sale mal Sí… No…
“Señor Armgros, ¿ya acabó? Déjelo aquí, excelente, ya contactaremos con usted para comunicarle nuestra decisión. Gracias.”
Ese es tu rival Drioni, es ese. Mejor currículum, mejor experiencia, impecable presencia…y encima el muy joputa le ha guiñado el ojo a la de selección de personal que le ha correspondido con una sonrisa cómplice. ¡Putarraca!
Marcas No y No a ambas preguntas. Acabas. Entregas.
Vamos date prisa, sal tras él.
Sin despedirte abandonas como un vendaval la sala y le sigues discretamente.
Yo acabo poco después. “Gracias, sí, le llamaremos Sr. Tominen”. “Encantado”.
Ves cómo Armgros llega a la oscura escalera de un viejo edificio del casco antiguo pensando en su suerte infinita. No se da cuenta del momento en el que le abordas por detrás con el cuchillo de carnicero de Ikea hasta que no siente su frio aliento entre las costillas.
Vamos Drioni, visualiza el globo, el puto globo.
Armgros va resollando aire por la hendidura hasta que se deshincha.
Bien, lo has conseguido Drioni. Sólo era cuestión de contestar que NO. ¿Lo ves?
Cuando retires el cuchillo para limpiar la hoja, me verás de refilón reflejado en ella justo en el momento en que sentirás mi saludo frio. Por favor, entonces vuelve a visualizar el globo. Respira tranquilo, Drioni, si no te pondrás nervioso y puedes cometer otra locura.
Va saliendo poco a poco el aireeeeeeeeee