miércoles 15 de febrero de 2012

29 Retratos de guerra

De este micro casi mejor no decir nada. Pocos lo conocerán. Es el primer micro que hice jamás y sucedió en el taller que unos pocos pudimos disfrutar impartido por Ginés S. Cutillas, en la biblioteca Esteve Paluzie de Barberà del Vallès en Noviembre del 2011, hace una vida vamos. Como lo hice antes de ir (como nos había pedido) pues salió lo que salió. Al ser el primero se le tiene cariño. Sean benevolentes con él. No así con su autor. Lo publicó muy gentilmente (gracias de nuevo) en su blog Ginés  http://uneternoygracilbucle.es . Después de algún leve y necesario proceso de maquillaje, esto es lo que quedó.


***

El Coronel Aureliano espera paciente, con porte altivo, el momento del disparo. Delante de él, en formación, un pelotón de inquietos noveles con sus ingenios ya cargados. Impoluto y recién uniformado siente frío en la tardanza y recuerda a su padre en el día que le llevó a conocer el hielo. Su pálido rostro, desafiante, fijado en cada uno de los ojos entornados de los que ya apuntan a sus condecoraciones.

Alguien que se acerca a ofrecerle algo. “Coronel, ¿si prefiere no mirar al frente, directamente?” Con mano firme lo aprehende y declinando el ofrecimiento se levanta titubeante, da un paso adelante y con voz dura y marcial dice “Estoy preparado, procedan”.
.
...
.
El pelotón dispara a la vez. Como un solo hombre. Una intensa luz en un breve destello ilumina la escena. Las fotos nos mostrarán el cuerpo inmóvil del oficial de pie mirando al infinito, asiendo orgulloso su sable justo antes de caer desplomado al suelo.


jueves 9 de febrero de 2012

28 Déjà vu

La urgencia me obliga, y las circunstancias marcan la agenda. La entrada programada para esta semana era otra, pero el premio local de La Microbiblioteca del mes de Enero marca el paso. Ahí va. Sólo puedo decir que me llena de orgullo y satisfacción... (y me estoy jugando el cuello). Este es el enlace para leerlo allí y leer los premiados en categoría castellano y catalán. 

http://lamicrobiblioteca.blogspot.com/2012/02/guanyadors-de-gener-ganadores-de-enero.html


***


Ante las solitarias cartas del Tarot recién giradas, Robespierre aún se sorprende y maravilla de cómo Guillotin ha podido adivinarle absolutamente todo lo que le sucederá.

Fotocomposición  Xesc

viernes 3 de febrero de 2012

27 Lugares de (des)encuentro

Esta fue mi tercera humilde participación en ReC de esta semana (doble). Debo decir que me encantó el vencedor. Nada se pudo hacer. Felicidades por ello.
***

- Joderme - repite Micky saboreando la palabra.- No le veo otra explicación.

Fanny sonríe. Parpadea. Cinco veces. Dos segundos.

- Cinco minutos antes de cerrar, … toma, trabajo de última hora…Para ya. ¡Tú te crees!  ¿Lo más pesado?  Para el menda. Más trabajo, menos recursos… menos sueldo.

Fanny se acaricia el pelo. Dos veces. Cinco segundos.

Micky se retrepa en la silla haciendo círculos de humo con sus carnosos labios. Distraídamente los penetra con el dedo antes de que se desvanezcan.

- Joderme. ¿Y tú, como secretaria del departamento, cómo lo ves?- interpela.

Fanny, disimulando el humor en sus ojos y la humedad de sus labios sentencia.

- Como todos

 Foto: Harry Weber. Toledo. Café  español. 1962

martes 31 de enero de 2012

26 Conjura

Fue un acto de delicadeza por parte de Dios aprender griego cuando quiso escribir… y que no lo aprendiera mejor

Friedrich Nietzsche

***

Imagen: 
superarunainfidelidad.com
La bella doncella trataba de explicar a su flemático esposo su feliz estado con una fábula en la que intervenía, aún no se sabe cómo, un joven palomo torcaz.
...


Su transido cónyuge mientras disentía ostensiblemente con la cabeza, en silencio, ojos cerrados, mirada gacha, imploraba para que nadie más tuviera conocimiento del asunto.

miércoles 25 de enero de 2012

25 Recuerdos


"En mi casa he reunido juguetes pequeños y grandes, sin los cuales no podría vivir. El niño que no juega no es niño, pero el hombre que no juega perdió para siempre el niño que vivia en él y que le hará mucha falta".

Pablo Neruda

***
La semana pasada encontré el primer clic que me regaló mi padre. Abrí el cajón inferior de la mesa del despacho y estaba allí. Sonreí. Me trajo muy buenos recuerdos. Está un poco deteriorado pero es que han sido muchos años ¿eh?. Lo devolví a su sitio y seguí trabajando.

El sábado, aprovechando la mañana de asueto quise poner orden y limpiar un poco. Me extrañó que al abrir el mismo cajón encontrara junto al clic, tres airgamboys y una pistola de plástico rota con la que mi hermano y yo matábamos indios en el verano del año del naranjito.

Me inquieté cuando al salir del estudio, en el salón, perfectamente acomodados en el sofá se encontraban todos los madelman  y los geyperman que cinco años de juegos lograron acumular. Abrí los cajones de la cómoda alarmado y encontré los juegos reunidos, veinte pares de naipes completos agrupados con gomas de pollo y en el lugar de las copas de vino estaban las maquetas de aeromodelismo que creí perdidas y rotas junto con los potes de pintura que nunca llegué a abrir. En el ostracismo del almacén encontré todos los álbumes de cromos que entre mi hermano y yo completamos. Y los que no también, junto con las bolsas de los repes. En el comedor se hacía difícil caminar sin golpearte la cabeza con yoyós suspendidos del techo a modo de lámparas o sin pisar algún que otro scalextric que circulaba por un improvisado circuito de Mónaco en perfecta simbiosis con un ibertren que respetaba la prioridad de los fórmulas, con sus pasos a nivel y todo. Cientos de canicas de todos los colores y tamaños se expandían por el suelo del recibidor amenazando el equilibrio al pisar y en la cama era imposible dormir sin retirar antes el futbolín. El vestidor se había convertido por otra parte, en la zona de la mitomanía y perfectamente ordenadas se encontraban más de cien camisetas sudadas de otros tantos equipos de fútbol convenientemente firmadas por cracks ya olvidados.

Al llegar mi esposa del trabajo trajo consigo varias decenas de nancys, barriguitas y otros seres de plástico cuyo nombre desconozco pero que han acabado por encontrar su sitio en este despropósito. Circunstancialmente en el balcón nos hemos apañado por dos días, pero durante la tarde de domingo se han acumulado cinco bicicletas oxidadas, todas con las ruedas pinchadas. Ya no nos queda mucho espacio libre.

El lunes empezamos una terapia de shock para borrar recuerdos y hacer sitio. De momento no ha hecho más que agravar el problema. Ahora en el centro de la sala de estar tenemos un agujero negro.


jueves 19 de enero de 2012

24 Opciones para vencer la rutina en el arte amatorio (clase I)

Amantes. Sebastián Cabrol  Pasen y descubran este extraordinario y joven escritor de imágenes.

En la cafetería, Nacho-Nachete se fija en Lucía-Luci. Lucía es joven y bien proporcionada. Lucía calza una 105 (calcula con las manos, las dos) y viste unos tacones que dan vértigo a Nacho. Nacho desnuda a Lucía con avidez, con hambre vencida en un segundo. Lucía sobrevuela las mesas muy cerca del ventilador de la sala colmeniana. Se enreda un pie en él y se agarra a una lámpara llorona para recuperar el sentido. Nacho aprovecha para entreabrir sus extremidades y doblando el tallo desgarra su muda media, aún renuente a abandonar el cuerpo de Lucía. Con esa media, Nacho ata Lucía a una mesa donde un paisano toma un café y lee distraído el Marca. Otro clásico en ciernes. Y Nacho, a lo clásico que anda, desocupa la mesa contigua y tiende con la mirada a Lucía que apoya sus enormes atributos sobre el frío mármol. Chilla. Nacho embiste por detrás-delante, arriba-abajo, uno-dos, dentro-fuera, la dobla, la gira, vacía-llena…
Luego paga su café y vuelve solo al hotel.

En el lecho con Silvia-Silvita, Nacho se ha atrevido a agarrarla del pelo y decirle alguna ordinariez al oído.

Ella le mira sorprendida y detiene la escena en un derrape seco y sordo.

- Nacho, ¿tú tienes otra verdad?

Ante esta situación Nacho tiene algunas alternativas que ha ensayado ante el espejo.

A) Lo niega todo con cara de sorpresa-enojo.
B) Admite algún desliz pero son cosas del pasado y no se han repetido / volverán a repetir
C) Lastimeramente le pide ceda a su deseo de introducir a María-Mary en el juego y formar el trío soñado por él
D) Le confiesa que está casado
Pero Nacho-Nachete improvisa y opta por la E. La que no se puede ensayar. Decide hacer nada, callar. Ella ha sonreído y hace rato que ya ha iniciado el descenso lascivo por el interior de la ladera nevada de las sábanas para alcanzar el telesilla.

martes 17 de enero de 2012

23 Miscelánea

Aunque sé que muchos ya lo habéis leído en el web blog de La microbiblioteca, no puedo dejar pasar la ocasión para poner el enlace del micro que ganó en Diciembre en categoría local pasando así a la final del certamen en Junio. Le tengo un especial cariño.

Muchas gracias a La microbiblioteca por la iniciativa, a los participantes, ganadores y lectores por  crecer.

Aquí todos los Finalistas de Diciembre. Si no los has leído aún, entra. Merecen la pena.
y aquí los que estuvieron en las deliberaciones finales. Selección Diciembre.



Aunque no sabría precisar con exactitud el inicio, les puedo asegurar que todo se precipitó con el gol de Yestättâmwien en la final del mundial de jedbol. Habían aflorado como geranios desde hacía meses y al día siguiente fue una eclosión primaveral. Banderas azulverde se tostaban al sol de la mañana en los balcones. Por fuera, como los calzoncillos de supermán, dónde más sentido tienen.
En pocos días toda suerte de emblemas florecieron a modo de réplica. Banderas azulverde de múltiples franjas, un par de amarillas con estrella de nueve puntas (¿de dónde serán estos?), una que nos tiene a todos preocupados y que colgó el Sr. Nagamoto, recién llegado de Fukujima y que es un enorme sol fluorescente que incluso ilumina la calle por la noche. La fachada devino un catálogo Pantone, un tabloide gigante para ciegos de palabras y sordos de sentimientos y ahora hasta se puede leer mensajes del tipo “No se vende, Compro (razón; Allí), Vendo (razón; Mucha), Me vendo (sin razón), No más Karteles (sic), Ocupa a tu vecino”, y cosas de similar envergadura.

Y aquí me tienen, entre gritos e insultos, mediando entre vecinos para llegar a un acuerdo que nos devuelva un poco aquel edificio original y que estrenamos apenas hace unos años. Como presidente de la comunidad no me queda otra. Yo, para no desentonar, he decidido escribir el acta en una enorme sábana blanca y colgarla desde la azotea.