viernes, 26 de octubre de 2012

54/ Empatía


Me apetece salir del letargo con el micro que lancé para el ReC de esta semana. El desentreno se nota, claro, pero lo importante es que, he vuelto, despacio y con mala letra.



     De la rutina insípida de su oficina ha aprendido mucho en los últimos meses. Ha descubierto el valor terapéutico del café a media mañana, junto a la máquina del final del pasillo, él que siempre ha sido más de infusión; a elegir el menú equilibrado, junto con los compañeros, en el vegetariano de la esquina, él que siempre ha tirado más por el entrecot; a desinhibirse con pincho y  txacolín combinados al final de la jornada, él que siempre ha preferido la cerveza con dominó. Pero sobre todo, ha aprendido a perdonar a su mujer por haber salido de la rutina con el vecino del sexto primera.

42 comentarios:

  1. Me ha gustado, muy bien escrito,describe muy bien la rutina que todos tenemos.
    Oye me encantaría que colaboraras en mi blog con un escrito, dime si te interesa.
    Un fuerte abrazo

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    1. Además, me hace ilusión que después de tanto tiempo, el primer comentario sea el tuyo. Recuerdo cuando este blog aún no tenía nada publicado y me peleaba con blogger para entender cómo se configuraba y se diseñaba y de golpe aparece ahí al lado, en la lista de miembros (faros que iluminan) tu imagen. Flipé en colores: aún no tenía nada y ya tenía una seguidora.
      No puedo fallarte a lo que me has pedido.
      Un fuerte abrazo

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  2. Me alegro de tu vuelta Xesc, y de poder volver a leerte. Empezaba a pensar que habías sufrido un naufragio de verdad...
    Un saludo.

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    1. Pues no vas desencaminado Fran. Pero el agua no ahoga si te la bebes toda. Sólo empacha.
      Aquí estamos. Poco a poco.
      Un saludo

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  3. Si encima de tener que llevar los cuernos bien altos se ha hecho vegeteriano, le aseguro que no va a durar mucho, la mente no descansa.

    Buen relato Xesc. Y buena vuelta.

    Abrazos

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    1. Seguro que le ayuda. La carne incita al pecado y calienta la sangre. Luego ya sabemos lo que pasa...

      Gracias por estar ahí.

      Abrazos

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  4. Amigo Xesc, solo vuelven los que se fueron. Y tú nunca te has ido, siempre es estado ahí, con nosotros. Me ha gustado esa oficina insípida, ese aceptar la vida como va fluyendo, con su rutina, con las cositas pequeñas, con los cuernecitos bien puestos.
    Así es la vida, que viene y nos arrastra, pero por mas altas que sean las olas, siempre nos quedará una tabla a la asirnos, aqunque sólo sean los restos de un naufragio.
    Un abrazo amigo, ya te he visto por mi casa, y eso me gusta.

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    1. Bien lo sabes amigo Xavier. Ya se sabe que vencer la rutina nos abre nuevas puertas. ¿A qué? Pues ni puta idea, pero ahí estamos, ¿no?

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  5. La vida es un continuo proceso de adaptación. Todo fluye. Todo cambia...

    Ahora a seguir con fuerza y ganas. Seguimos por aquí.

    Un saludo indio
    Mitakuye oyasin

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    1. David, me alegro de leer tu mensaje. Continuaremos adaptándonos a lo que venga.
      Un saludo

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  6. A ver si hay más suerte con eso de "a la cola"... Abrazos y rebienvenido, Francesc. Una abraçada.

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    1. Pues veremos. No sé si podré hacer algo para esta semana, pero lo intentaré.

      Gràcies i una abraçada

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  7. Xesc, ¡ya era hora! Mira que te haces de rogar. Para ser tu reentré ha estado muy bien y no se ha notado nada, aunque permite que no me lo crea, que llevases tiempo sin escribir.

    Cuando uno vive en carne propia lo que no acepta o ha criticado, entonces puede entenderlo y perdonarlo. Ese final le da todo el sentido al relato.

    Espero que este haya sido el empujón para seguir regalándonos relatos.

    Un fuerte abrazo.

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    1. Pues sí amigo Nicolás. Desde aquel lejano Julio no he tocado bolígrafo ni teclado alguno hasta esta semana pasada. A veces las olas son muy grandes, pero también puede suceder "lo imposible".

      Tienes razón. Salir con pequeños cambios de una rutina que te asfixia puede hacerte entender la asfixia de los demás y sus pequeñas licencias para romper la suya.

      Un fuerte abrazo.

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  8. Agradecerte tu presencia ayer, Xesc.
    Fue un placer coincidir contigo, otra vez.
    Sigues en forma, te leo.

    Abrazos.

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    1. Gracias a tí Agus.

      Fue un placer, otra vez.

      Abrazos

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  9. Me gusta esta "empatía" progresiva, ese txacolí con pincho y ese final resignado.
    saludillos

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    1. Bueno, cada uno sale como puede de su rutina. Y sólo entonces descubre que todos tenemos derecho a romperla (o la obligación de no caer en ella, según se mire). Me gusta ese punto que lees de resignación.

      Gracias Mar. Saludos

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  10. Buenos días Xesc... acabo de levantarme y ¿qué veo? : ¡a un naúfrago en la red que regresa!. Y además lo hace con una entrada de ReC. Espero que estés bien, y que este lapsus en el tiempo sin leerte, sea porque estabas entintando tus plumas y bolígrafos. Te comunico que en mi aventura del ReC, las cosas siguen igual que las dejastes, jajá...bueno, he cambiado un poco la apariencia de la entrada, y ahora tengo "histórico". Espero verte allí en mis listas del ReC (ganadores y finalistas) muy pronto. ;)

    En cuanto al micro tuyo, me encanta el final: ¡perdona a su mujer!, y el título "Empatía", que dice mucho de ponerse los zapatos de otra persona y ver dónde duele.

    Pues nada Xesc, que ¡feliz regreso! y me alegro de leerte.¿Qué se siente al encontrarte tan arropado?.

    Un beso desde mis palabras.

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    1. En el perdón está la penitencia, y la resignación como dice Puck. Incluso cambiando de hábitos, creo que este rutinario Bartleby de la historia... preferiría no hacerlo. Jajaja.

      Gracias por volver, Laura (o por no marchar, vamos). Me siento muy feliz de poderos volver a leer por aquí y por allí.

      Aunque el maremoto no haya acabado, permaneceremos agarrados a cualquier tabla. Como he cambiado en la cabecera, naufragar es fácil. Difícil ha de ser hundirse.

      Te leo.

      Un abrazo grande.

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  11. Qué gustazo volver a leerte, Company, qué gusto. Desentrenado?, una leche!
    Ahora, cada cual descose la rutina por donde puede, o quiere...

    Un abrazo muy grande, Xesc.

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    1. Un abrazo enorme Miguelángel. Ya sabes que en casa hemos votado en masa por ti. Cuatro fanáticos seguidores tuyos, company.

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  12. Xesc is back. Y en forma, por lo que veo. De todos los lados se aprende...hasta a perdonar cosas como ese final.
    A seguir escribiendo.
    Un saludo.

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    1. Carlos,

      Gracias por estar ahí. Me reconforta ver esta playa, de nuevo llena de botellas.

      Un saludo

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  13. ¡Que alegría volver a encontrarte por aquí, Xesc! ¡Se te echa de menos, y mucho!

    De tu apuesta para el REC me ha dado pena la pobreza de espíritu combativo del personaje; esa pusilanimidad, esas revanchas pírricas. Bien escrito, sin duda, a pesar de tus vendas antes de la herida.

    Espero que sigas encendiendo la luz con frecuencia para que podamos subir a visitarte.

    Un abrazo,

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    1. Me alegro de contar con escritores-lectores vosotros. Irreductibles. Fieles. Como tú. Gracias por estar ahí.

      Un abrazo Pedro

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  14. Xesc, solo una cosa: ¡me alegra leerte de nuevo! De verdad.

    Besitos

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    1. A mí también el recuperar algo de ilusión por leeros y volver a escribir. Aunque sea con mesura.

      Gracias por preguntar, Elysa.

      Abrazos

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  15. Veo que te desperezas bastante bien después del letargo. Lo de los letargos y las hibernaciones a veces está bien. Yo siempre quise se oso y dormir todo el invierno. Lo malo es que luego sales con un hambre que te comes hasta al vecino. Siempre es importante perdonar. Un abrazo Xesc y a seguir así.

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    1. No creas. Sigo con las sábanas pegadas y unas legañas que no veas.
      Un abrazo Mar. Hasta la próxima.

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  16. Pues me parece todo un señor micro, Xesc, y de los que encajan en ReC.
    Me alegro de tu vuelta.
    Seguiremos intentándolo.

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    1. Gracias, porque tus palabras me animan a seguir escribiendo; para ReC y para lo que haga falta.

      Un abrazo

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  17. Me parece un micro muy bien hilado que nos lleva al final con un giro muy bueno e inesperado.

    Abrazos de recibimiento.

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    1. Lola,

      Me alegra volver a estar en trincheras para volver a leerte. Aquí y allí.
      Muchas gracias

      Abrazos

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  18. Pues se me pasó esta entrada tuya, lo siento. Hasta hoy no la he visto y disfrutado, con lo que tiene de ironía, tensión progresiva y giro final, una receta muy bien cocinada para revelar que el desentreno no existe.
    Bueno, me quedo a la cola de las bienvenidas pero a la cabeza de los alegrones que nos da que estés de nuevo en el ciberespacio, eso seguro.
    Besos mil

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    1. Gracias Susana. Después de tanto tiempo es normal. Casi me paso yo de blog y lo cuelgo en otro.
      Gracias mil. Me hace mucha ilusión poder volver a contar con todas vuestras historias, lecturas y comentarios.
      Besos

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  19. Me gustó el giro final, bien logrado.
    Un abrazo.
    HD

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    1. Gracias y un abrazo Humberto. Siempre encantado de leerte y de verte por aquí.

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  20. Soy una triste lectora que ha encontrado este relato que gratamente me ha sorprendido

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    1. Me encanta recibir lectoras anónimas a las que les sorprende gratamente lo que aquí se publica.

      Bienvenida lectora anónima y muchas gracias por la molestia de dejar un mensaje.

      Salud

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  21. Nunca es mala si la letra es tarde.
    Pues nada, que aprovecho para felicitarte por tu premio en la Micro y que hay que adaptarse a todo para seguir. Es la evolución ya lo dijo Escarlata
    (la Ojara)
    Un abrazo.

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  22. Claro como el agua. A veces los detalles más nimios nos desvelan las verdades ocultas de aquello que tenemos en la punta de la nariz y no acertamos a ver. Como la Ojara, claro.

    Un abrazo

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Dejad una botella con un mensaje enrollado dentro. Probablemente a Robinson también le hubiera gustado, aunque hubiera sido para criticarle por esconderse en una isla perdida y abandonar a su familia.