
Pronto las campanas de la iglesia anunciarán las seis de la tarde. En ese punto, mamá dejará de reír y cambiará vestido corto estampado y tacones, por bata a rayas y zapatillas; sus amigas se habrán marchado y sobre la mesa del salón no quedará rastro alguno de tazas de té, ni restos de pastas de hojaldre; el aire cálido y viciado se renovará por el gélido y pesado del exterior; las bombillas se apagarán con tiempo suficiente para enfriarse y dar paso a la oscuridad del regreso de papá. Todo volverá a la normalidad y al silencio de televisor y cocina. Y yo, como siempre, antes de encerrarme en mi habitación a dibujar, me zamparé los pastelillos borrachos por si acaso.
Don Xesc, reitero aquí mi felicitación. Un micro que deja en el lector una carga cierta de tristeza; tristeza que se escapa de cuanto queda soterrado en la redacción de la pieza. Fantástico manejo de la elisión.
ResponderEliminarSin conocer a los oponentes, era muy difícil que esta pieza no ganase.
Un abrazo admirado. Brindo por ese éxito.
Gracias Pedro. Es una tristeza tranquila aunque inquietante por estar oculto el drama que cada uno puede imaginar en el grado que desee. Cierto. Un abrazo.
EliminarEnhorabuena, lo leí en La Microbiblioteca. Triste situación que describes muy bien.
ResponderEliminarSaludos
Anna Jorba Ricart
Merci Anna. Saludos y bienvenida al naufragio.
EliminarLo he leído en la Microbiblioteca, y me impactó. Enhorabuena vecino.
ResponderEliminarUn saludo.
Me alegra saber que te impactó. Aunque viví algunos años en Sabadell, tuve que emigrar a Barberà para poder tener opciones en La Microbiblioteca.
EliminarGracias y bienvenido también a la playa del náufrago.
Enhorabuena, Xesc, creo que voy a empezar a cambiarme los calzoncillos mensualmente :-)
ResponderEliminarPor favor Odys, ya sabes que tienen cinco puestas. Del derecho, del revés, invertido derecho, invertido al revés y el último (nunca el primero) enrollado tipo tanga, para lo cual ayuda mucho la solera que va acumulando en las anteriores puestas.
EliminarSin duda, eso ayuda mucho a la hora de inspirarse, que no de inspirar.
Abrazos
Una historia de mirada, con un excelente remate final. Felicidades, Xesc.
ResponderEliminarAbrazos.
Contento de tu remate, Agus. Gracias.
EliminarFelicidades por este micro de dulces pasteles, y cierto halo de tristeza y resignación, oculta entre la lectura de sus líneas. Muy bien mostrado, y perfectamente escrito, para mi gusto.
ResponderEliminarUn beso Xesc.
Gracias Laura por tus palabras. Te guardo un pastelito.
EliminarUn beso
Felicidades por el merecido premio. Lo leí ayer y pensaba felicitarte in person, pero ya puestos te dejo aquí mi testimonio de alegría. Ah, y mi sellito en el casillero de seguidores, ya que he descubierto que, increíblemente, no lo había puesto aún. Mil disculpas, es algo que siempre descuido.
ResponderEliminarFuerte abrazo
...pues ya está, ya recaló en la playa el barco de papel...
EliminarGracias de nuevo. Por todo.
Abrazos y hasta pronto.
Felicidades, Xesc. Lo leí ayer en La Micro y me gustó. Un texto muy bien hilvanado donde se descubre esa otra historia oculta, subterránea, acompañando la escena. El final deja buen sabor de boca (no solamente por los borrachos).
ResponderEliminarUn abrazo.
Me alegra ver la visión optimista de la historia. Te guardo otro pastelito para ti.
EliminarUn abrazo
Que dura es cotidianedad que vamos asumiendo poco a poco y que nos acaba encerrando en estos laberintos.
ResponderEliminarFantástico Xesc.
Muchas felicidades.
No sé qué había sucedido con tu botella, pero había ido al spam del blogger y ni me había dado cuenta. Ya lo he arreglado.
EliminarPues eso, que muchas gracias Miguel.
Un abrazo
Buenísimo. Me ha encantado. Mi enhorabuena.
ResponderEliminarAbrazos muy normalitos
Ese superlativo me llena de orgullo y satisfacción.
EliminarAbrazos borrachos
Felicidades, de nuevo, Xesc. Me gusta mucho esa trasformación de vida sin padre a la vida con padre. Cuántos llevas ya en La Micro, company? Ya sabes cómo me alegra.
ResponderEliminarAbrazos.
Tantos como cajas de bombones. No hay más que ver lo bien alimentados que tengo a los amigos de La Micro. La semana del veredicto, si pasas a tomar prestado un libro o algo, puedes ver cómo tras el mostrador, lucen brillantes sonrisas y unos mostachos de chocolate enormes.
EliminarAbrazos company.
En el por si acaso se esconde un mundo de miedos. El resto del texto, todo un mundo de soledad y, en cierto modo, cariño secreto.
ResponderEliminarUn saludo.
Miedos y certezas, sí.
EliminarUn abrazo CDG
Me gustó leerlo allí y me sigue gustando al volver a leerlo. Tiene... no sé que tiene, es quizás todo lo que se intuye tras lo que cuenta lo que le da alma y se pega al recuerdo.
ResponderEliminar¡Enhorabuena!
Besitos
Me encanta que al volverlo a leer te siga gustando, que cobre alma y se pegue al recuerdo. Gracias.
EliminarBesos