Ilustración de Carmen Tower. Plaza de pueblo.
Un turista ya no se encuentra fácilmente. Un turista es un ser condenado a extinguirse. En la ciudad de Amina ya hace años que no se ven. En la insignificante Villa del Morral muy por el contrario, cuando llega uno, se le acoge con júbilo, se le lava en la fuente de la Plaza Mayor, se le proporciona descanso y se organiza una fiesta en su honor. Para ello es tradición sacrificar un vehículo. Resulta crucial hacer el peregrino a fuego lento si el vehículo no es diesel y sobre todo, enterrar bien todas sus pertenencias para que no dejen de venir.




